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Martes, Septiembre 17, 2019

Grupo de Tambores

En el año 1993, la Junta de Gobierno de nuestra Cofradía, después de varios intentos por sacar adelante este bonito proyecto, decide dar el paso de formar un grupo de tambores que estuviera formado por hermanos de la Cofradía. El objetivo de este nuevo grupo sería que la Cofradía tuviera un grupo de tambores propio para dar más esplendor y solemnidad a las estaciones penitenciales de Semana Santa. La Junta decide que el mejor lugar de la procesión para situar a este grupo es que vaya acompañando al Cristo de la Expiración en su salida del Jueves y Viernes Santo en procesión.

Javier se puso rápidamente en contacto con Julio, David, José Félix, y Luis, para completar el quinteto que formaría aquella primera semilla que hoy en día es el Grupo de Tambores de la Cofradía de la Pasión del Señor.

La Junta de Gobierno, con Andrés Taberné como Hermano Mayor y con el apoyo fundamental de Javier Borobia, hizo el esfuerzo económico para comprar los primeros tambores y así empezar, las mañanas de Domingo, los ensayos (frenéticos y contra el reloj) en los que se improvisaba casi todo.

Estos primeros años la falta de experiencia se suplió con ilusión, constancia y mucho trabajo. Se “imaginaron” una serie de situaciones que los ritmos de los tambores debían describir. Jesús y los apóstoles en la Cena: ritmo misterioso, con diálogos de diferente factura que marca ahora uno, ahora el otro. Jesús ora en el Huerto: todos a unísono recitando como una plegaria de baquetas. Jesús Camino del Calvario… El ritmo debe ser lento, agónico, sobrio…

Uno a uno, los “ritmos” que componían la “suite” fueron apareciendo, siendo aceptados, siendo rechazados, siendo modificados, siendo depurados, en un trabajo de poesía musical o de Música poética que quedaría como base para los futuros años.

Y llegó el día. El Jueves Santo de 1994, con muchos nervios por parte de los protagonistas, y con mucha expectación por parte de toda la Cofradía, el Grupo de Tambores de la Cofradía dio el primer “toque” de la primera procesión con la que una Cofradía de Guadalajara desfilaba por las calles de la ciudad contando con un grupo propio de tambores para sus procesiones. El examen fue pasado con nota. La Cofradía de la Pasión del Señor volvía a ser ejemplo y pionera en el engrandecimiento de la Semana Santa de Guadalajara.

Jueves Santo de 1994

Al año siguiente quedaron fijados, basándose en la experiencia del año anterior, los ritmos que no debían alterarse, logrando así un pequeño corpus de ideas pivote sobre las que girarían todos los ritmos de años futuros. Ese mismo año fue introducido “el Miserere”, rescatado de un viejo Miserere de la liturgia mozárabe. Este canto, hoy tradicional en el grupo de tambores, es obligado en ciertos momentos de la procesión. Ese mismo año los braceros del Cristo de la Expiración pidieron un nuevo redoble para levantar la talla hacia el Cielo. Ese año los chicos “bailaron” al Cristo de la Expiración ante la puerta de Santiago con redoble poderoso.

En los primeros años del Grupo de Tambores.Aún en las faldillas de los tambores no se habían  bordado los escudos de la cofradía

El Paso del Cristo de la expiración con el Grupo de Tambores detrás

Al finalizar las procesiones el Grupo de Tambores reciben en la puerta de Santiago Apóstol a los tres pasos

Hoy en día el grupo de tambores lo forman más de veinte personas de todas las edades. Los instrumentos que portan son cajas y bombos. Estos instrumentos van adornados con delantales de terciopelo morado con el escudo de la Cofradía.

Desfilando el Jueves Santo

Desfilando el Viernes Santo

El Grupo de Tambores de la Cofradía de la Pasión del Señor sale en procesión junto al resto de la Cofradía los Jueves y Viernes Santo. También posesiona el Domingo de Ramos en el traslado del Cristo de la Expiración desde la capilla del cementerio (lugar donde se encuentra la imagen durante el año) hasta la parroquia de Santiago Apóstol. Otro día que también desfila el grupo es en la procesión del Domingo de Resurrección junto con todos los Hermanos Mayores del resto de Cofradías de Guadalajara.

Igualmente el Grupo de Tambores de la Cofradía de la Pasión del Señor también procesiona en Cabanillas del Campo el domingo en el que se celebra el traslado de la Virgen de la Soledad desde su ermita hasta la iglesia por las calles del pueblo. El grupo acompaña a la Virgen con sus tambores durante todo el recorrido.

El Grupo de tambores desfilando en Cabanillas del Campo (Guadalajara)

En la alfombra del Corpus del año 2009 el Grupo de Tambores, una vez finalizado el trabajo, protagonizó una impresionante tamborrada haciendo que mucha gente se quedara con nosotros para admirar la alfombra y para presenciar el evento.

Tamborrada del “Día de la Alfombra” para el Corpus Christi

Otro acto en que ha participado recientemente el Grupo de Tambores de ha sido en la procesión del Domingo de Ramos de Torija. El grupo fue invitado a dar esplendor a dicha procesión y cabe decir que resultó una bonita y emocionante jornada, ya que por la parte se produjo también el traslado del Cristo de la Expiración.

Extracto de una carta de los fundadores del Grupo:

“Y, desde entonces hasta hoy. En el camino han quedado nombres como nuestro querido (creció con nosotros, qué le vamos a hacer…) Adolfo, nuestros David, Ángel, Joseto, Juan Claudio, Aitor, las pioneras chicas María, Queca, y… perdonadme aquellos de los que ya no recuerdo el nombre, pero sabed que estáis todos ahí en la historia de los “Tambores del Cristo” Sois parte de ella.

Pero, permitidme que mencione a dos personas aparte de todos nosotros: Javier (nuestro entrañable “Javi el Alto”) y Arturo. A Javier, inconscientemente, le designamos como futuro jefe musical de los tambores. Él era el que siempre recordaba cómo iba esa “serie”, quién debía “solear” ahora y quienes debían callar. Arturo, indiscutiblemente, sabíamos que llegaría a ser el organizador futuro de los tambores. Poco a poco, los cinco iniciadores fuimos abandonando, diversas razones te llevan al final, como es lógico. Pero dejábamos una especie de “escuela” que, lo sabíamos, no dejaría de crecer y mejorar.

Eso quisimos hacer y eso logramos, y de ello nos orgullecemos los cuatro músicos y un poeta que empezamos, allá por el año en que éramos más jóvenes, la aventura de los Tambores del Cristo.

No lo dudéis: ya no salimos ninguno de aquellos cinco, pero todos los años (todos) hacemos una especie de “procesión paralela” mirando y escuchando con inmenso orgullo, y alguna lagrimilla, lo que un día fue una idea y hoy es realidad imprescindible en los Jueves y Viernes Santos Alcarreños.”

Para contactar con el Grupo de Tambores de la Cofradía de la Pasión del Señor, ir a “Grupo Tambores” de la sección: Información y Contacto. O bien desde la sección “Enlaces de Interés” se puede acceder a la página Web del Grupo de Tambores de la Pasión del Señor.

¡¡¡La Cofradía de la Pasión ya tiene en marcha un grupo propio de cornetas!!!

Te animamos a pertenecer a este grupo pionero que, con gran ilusión, ha comenzado su andadura este año.

Con esta experiencia podrás, además de aprender a tocar un instrumento musical, crear nuevas amistados con tus hermanos y entrar a formar parte del primer grupo propio de cornetas de una cofradía de Guadalajara.

Si estás interesado, ponte en contacto con nosotros a través de esta Web.

 

 

 

 

 

 

Hermanos de Luz

Es el grupo de Hermanos de Luz el motor principal de la Cofradía de la Pasión del Señor, ya que no se entiende una cofradía de Semana Santa sin penitentes. Año tras año el número de hermanos en la Cofradía ha ido en aumento pese a que durante la época de los ochenta la Semana Santa Alcarreña, como en el resto de España, sufriera una merma importante en las filas de penitentes.

Fue en abril de 1946 cuando la Cofradía de la Pasión del Señor desfila, por primera vez, por las calles de Guadalajara. Ese mismo año la procesión del Jueves es suspendida por la lluvia, y el Viernes Santo, de forma improvisada, nuestra Cofradía sale a las calles de Guadalajara por primera vez en su historia.

Pese a ser pocos cofrades, la prensa recoge ese mismo año nuestra característica fundamental: “austeridad en el conjunto y armonía, disciplina y seriedad en las filas”. Ya en el año 1947 la Cofradía empieza ha experimentar un crecimiento en el número de hermanos llegados desde el numeroso sector de católicos de Guadalajara que ven en esta la seriedad y devoción que todavía hoy perduran, aún más si cabe, en la Cofradía.

En 1948 se estrena el Estandarte, confeccionado por las Madres Adoratricesde Guadalajara. Véase el detalle del farol

Un grupo de hermanos en los primeros años de la Cofradía. La foto esta tomada en el patio del Instituto “Brianda de Mendoza”

Hermanos García Parrón. Año 1953

Procesión de Jueves Santo de los años 50.Véase a los hermanos portando faroles. Desde los primeros años salía la Verónica

Años 50. Algunas de esas cruces desfilan todavía hoy en día

Aunque los hermanos de luz salieron los primeros años con faroles y portando cruces, en 1963, y ante el mal estado de los faroles, la Junta de Gobierno acuerda sustituir estos por cirios, ya que, además de ser más tradicionales reportaban un menor gasto a las economías familiares de aquellos años. Ese mismo año la Cofradía adquiere dos varales para la presidencia de las estaciones penitenciales.

Mediados de los años 60. La Presidencia de la Procesión con elCoronel del Regimiento de Ingenieros de la Guarnición de la Capital, ya que estos eran Hermanos de Honor de la Cofradía

Las Imágenes de la Cofradía han salido, durante muchos años, escoltadas por fuerzas de seguridad con sitio en Guadalajara

La Imagen de Ntro. Padre Jesús de la Pasión antes de procesionarun Jueves Santo de los años 60

La Verónica y la Samaritana son elementos tradicionales de nuestras procesiones

Los años 1970 y 1971 la procesión del Viernes Santo es suspendida debido a la dificultad de sacar a Ntra. Sra. de la Piedad de la Capilla de la Piedad del instituto donde se encontraban las Imágenes de Santiago por estar dicha iglesia cerrada al culto debido a las obras de restauración.

De 1971 a 1975 se sale el Viernes Santo portando al Cristo de los Caídos o de la Buena Muerte hasta que el 1975 se dejará de procesionar los Viernes Santo por falta de entusiasmo y por la crisis confesional y religiosa que sufre el país durante ese periodo. Como nota curiosa hay que decir que desde 1976 las procesiones saldrían convocadas desde el patio del Hotel España, lugar donde antaño se situara parte del Convento de Santa Clara.

No es hasta 1986 cuando la cofradía, bajo la Junta de Gobierno presidida por Don Andrés Taberné, da un nuevo impulso a esta y se vuelve a salir de nuevo, y con Ntra. Señora de la Piedad, los Viernes Santo. En este nuevo periodo de la Cofradía los cofrades usarían los Viernes Santo el mismo hábito (capuchón blanco) que en la procesión de los Jueves.

Viernes Santo años 80. Detalle de los capirotes blancos

Procesión de 1986

Animados por el rotundo éxito de volver a procesionar con Ntra. Sra. de la Piedad, en 1987 la Cofradía decide dar un paso más para ensalzar la Semana Santa y, siguiendo su primacía por ser pioneros en la Semana Santa de Guadalajara, se decide rescatar del olvido a Ntra. Sra. la Virgen de la Esperanza que ese año volvería a desfilar por las calles de Guadalajara bajo la protección y escolta de la Cofradía de la Pasión del Señor. Para este fin la Cofradía decide cambiar su tradicional recorrido y se decide subir hasta la Cárcel Provincial donde antaño la Virgen de la Esperanza tenia el poder de indultar un preso el día de Miércoles Santo. Ese año la Cofradía desfiló con 80 cofrades con capirote blanco y unos 10 cofrades de la antigua Cofradía de la Esperanza acompañando a su Imagen.

La Cofradía de la Pasión del Señor en la puerta de la Cárcel Provincial con la Virgen de la Esperanza y Ntro. Padre Jesús de la Pasión

Jueves Santo de 1990

Como nota curiosa hay que destacar que en el año 1990 se sale con un Grupo de Cargadores portando el Jueves al Cristo de la Agonía y el Viernes al Cristo de los Caídos. Ese año también se recupera la antigua tradición de salir desde el Instituto “Brianda de Mendoza”.

Hasta 1994 la Virgen de la Esperanza desfilaría con nuestra Cofradía ininterrumpidamente los Jueves y Viernes Santo, siendo alternados esos días los pasos de nuestra Imaginen Titular, Ntro. Padre Jesus de la Pasión, y Ntra. Sra. de la Piedad. En este punto anotamos que tras la procesión del Jueves Santo, y tras dejar en su hornacina a Ntro. Padre de la Pasión, esa misma noche se trasladaba la carroza hasta el Santuario de la Antigua y se procedía a cargar la Imagen de Ntra. Sra. de la Piedad en la carroza para la estación penitencial del día siguiente. (en la sección videos se puede ver uno del año 1993).

Ese año de 1994 sería también el primer año en que el Grupo de Tambores de la Cofradía de la Pasión del Señor desfilase por primera vez en la procesión.

Curiosa fotografía donde se muestra al nuevo Grupo de Tambores con la participación de un pequeño hermano de la Esperanza

Ya en el año 1995 salen por primera vez el Grupo de Cargadores de Ntro. Padre Jesús de la Pasión y, al dejar la Esperanza de desfilar con nosotros, se recupera el recorrido tradicional que tubo desde sus inicios nuestra Cofradía. En cuanto a la Virgen de la Esperanza hay que señalar que volvería a desfilar por Guadalajara ese mismo Miércoles Santo de 1995 con su, de nuevo, rehecha Cofradía. Valga para nosotros la satisfacción de haber impedido la perdida de una cofradía de Semana Santa en Guadalajara, aún más si cabe cuando esta es hermana de sede parroquial.

Jueves Santo

Viernes Santo

En el año 1997 hay otro importante empujón para la Cofradía ya que, por primera vez en su historia, Ntra. Sra. La Piedad sale portada por un Grupo de Cargadoras. Este será el primer exclusivamente femenino de la Semana Santa de Guadalajara y uno de los más grandes, de estas características, de España.

No será hasta el año 2000 en el que la Cofradía decida retomar para su procesión del Viernes Santo el hábito de luto, es decir, el capirote negro con cruz amarilla y guantes negros.

Viernes Santo

Hasta el momento la Cofradía de la Pasión ha sido de las pocas, por no decir la única, cofradías de Guadalajara que desde sus inicios ha ido aumentando progresivamente sus hermanos cofrades. Esto se debe a que esta cofradía ha querido siempre escuchar y dar un protagonismo importante a las nuevas generaciones de hermanos y ha sabido aunar el cambio de los tiempos con las necesidades de los católicos durante estos más de sesenta años.

Igual de importante es el haber sabido inculcar a nuestros hermanos la fuerza de hermandad entre todos los diferentes grupos y sensibilidades existentes en la cofradía. Del mismo modo esta Cofradía no se entiende sin tener claro que todos los pasos dados para la supervivencia y crecimiento de esta se han dado teniendo fiel presencia de nuestros fundadores y antecesores, manteniendo vivo el espíritu de estos y siendo fieles a las características intrínsecas de la misma cofradía: austeridad, rigor, seriedad, penitencia recogimiento y Fe.

Desde estas líneas valgan las gracias y el reconocimiento de la Junta de Gobierno a todos los hermanos cofrades, en especial a los Hermanos de Luz, a los que se dedica esta sección, sin los que la Cofradía de la Pasión del Señor no hubiera pasado de un bonito sueño de un grupo de católicos de la Guadalajara de los cuarenta.

Santísimo Cristo de la Expiración

Ya desde los inicios de la Cofradía, en el año 1947, varios hermanos desfilaban el Jueves Santo portando al Cristo de la Agonía. y el Viernes al Cristo de los Caídos o de la Buena Muerte, de Santiago Apóstol, seguidos de los nazarenos. Este Cristo de la Agonía, hoy en el Santuario de Ntra. Sra. de la Antigua, antes estaba en la parroquia de San Pablo, en el barrio de la estación.

Pasados los años, el Cristo de los Caídos era sacado los Viernes Santo en el trono de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, hasta los años 60 en que, o bien los soldados del regimiento de Ingenieros, o bien las fuerzas de la Cruz Roja, acompañaban y escoltaban a los pasos de Nuestra Cofradía portando una Cruz desnuda o al Cristo de los Caídos.

Cristo de los Caídos o de la Buena Muerteen procesión, años 50

Cristo de los Caídos o de la Buena Muerte de Santiago Apóstol, año 2010

En los años 70 y principios de los 80 el Cristo de los Caídos es portado de nuevo por los hermanos hasta el año en que la Cofradía decide no salir los Viernes Santo.

No es hasta el 1990 cuando se decide crear un grupo para sacar a nuestra Imagen Titular con cargadores. Estos iniciaron dicho grupo de cargadores sacando, ese mismo año y el siguiente, el Jueves Santo al Cristo de la Agonía, hoy de titularidad del Santuario de Ntra. Señora de la Antigua, y el Viernes Santo portando al Cristo de los Caídos o de la Buena Muerte, de titularidad de nuestra Iglesia de Santiago. En 1992 el grupo portó, el Jueves Santo, al Cristo de la expiración (antes también llamado de la Agonía), imagen del siglo XVII y de titularidad municipal; y el Viernes Santo al Cristo de los Caídos o de la Buena Muerte.

Santísimo Cristo de la Agoníahoy en el Santuario de Ntra. Sra. de la Antigua

Cristo de la Agonía del Santuario de Ntra. Sra. de la Antigua Procesión de Jueves Santo de 1990. Nótese que la cruz de este Cristo es circular

Cristo de los Caídos o de la Buena Muerte de Santiago Apóstol, año 1990

No hay que confundir al Cristo de la Agonía, del Santuario de la Antigua, con el Cristo de la Agonía de titularidad municipal. Este último sería “bautizado” por Nuestro Hermano Mayor, Don Andrés Taberné, como Cristo de la Expiración, nombre por el que se conoce actualmente.

Santísimo Cristo de la Expiración. Véase en esta foto que es llamado también de la Agonía

Apartir de 1993 salen en la noche Jueves Santo y Viernes santo con el Cristo de la Expiración, cuya imagen preside todo el año la capilla del Cementerio Municipal y es la imagen más antigua de Guadalajara, ya que esta data del s. XVII.

Santísimo Cristo de la Expiración en la Capilla del Cementerio Municipal

Santísimo Cristo de la Expiración

Viernes Santo de 1999. Último año de capirote blanco en este día

Este Cristo proviene del Monasterio Jerónimo de Lupiana y fue adquirido por la municipalidad como consecuencia de la desamortización de Mendizábal.


 

BREVE RESEÑA DEL MONASTERIO DE LUPIANA


El Real Monasterio de San Bartolomé de Lupiana fue construido como tal en el s. XIV sobre una ermita ya existente dedicada a san Bartolomé en 1330.
Uno de los fundadores de la Orden Jerónima, Don Pedro Fernández Pecha, Caballero de Guadalajara, consiguió las cesiones de las posesiones familiares en todo el término de Lupiana y ello contribuyó la hacienda del que sería el primer monasterio de la Orden Jerónima. Al ser esta congregación religiosa de carácter marcadamente español recibió el apoyo de nobles y reyes que la protegieron y apoyaron.
Sus obras se fueron desarrollando acorde con su grandeza, con el magnifico claustro principal, auténtica joya renacentista, trazado por Alonso de Covarrubias (el mismo que hiciera el Convento de la Piedad y el monumento funerario que hoy es capilla de Ntro. Padre Jesús de la Pasión) en 1535. de planta cuadrada, tiene dos pisos en tres de sus lados y tres en el que mira a mediodía. En las dos primeras alturas las galerías se articulan a base de arquerías sobre columnas, mostrando la inferior arcos de medio punto que apoyan en sólidas columnas, mientras los arcos de la parte superior son mixtilíneos con delgados fustes, muy disminuidos respecto a los anteriores.

Claustro principal trazado por Covarrubias

Nótese el detalle de las rosetas del friso del claustro, idénticas a las existentes en la Capilla de Ntro. Padre Jesús de la Pasión

La bóveda de la Iglesia posee pinturas la fresco que datan de la época en la que se construyó el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Por su estilo denotan que en ellas debieron de poner mano alguno de los artistas que, como Rómulo Cincinato y Granello, decoraron los magníficos aposentos del Monasterio de El Escorial y del palacio del Infantado en Guadalajara.

Desde su nacimiento, la Orden contó con importantes ayudas económicas. La madre de Fray Pedro de Guadalajara (Pedro Fernández Pecha), a su muerte donó casas, tierras, huertas y molinos. Doña Mayor Fernández Pecha, hermana de Fray Pedro, dio también ciertos molinos que poseía en el Henares y numerosas casa que poseía en Guadalajara. Su hijo, Men Rodríguez Pecha de Valdés, donó cuantiosas herencias, al igual que don Alfonso Pecha, obispo de Jaén, con cuyo legado se construyó el segundo claustro. El propio Fray Pedro, poseedor de una casa en Guadalajara (hoy actual Ateneo Municipal), hizo donación de ella al monasterio, que durante siglos se dedicó a la hospedería de la Orden en la capital alcarreña.

No sólo los Jerónimos contaron con los favores de los Pecha, sino que también contaron con la ayuda de los Mendoza. Muy ligado al monasterio estuvo el primer marqués de Santillana, don Iñigo López de Mendoza, quién siempre le favoreció en lo que pudo. También su hermanastra, la duquesa de Arjona, doña Aldonza de Mendoza, que dotó muy bien al monasterio. Reconstruyó y amplió la iglesia en el siglo XV, costeó la sillería gótica del coro, y mandó tallar su enterramiento, con su imagen yacente en alabastro blanco, que a su muerte fue colocado en el muro de la izquierda del templo, siendo trasladado en 1836 (tras la desamortización) al Museo Arqueológico Nacional, aunque actualmente se puede contemplar en el Museo Provincial de Guadalajara.

Don Bernardino de Mendoza, arcediano de Guadalajara, dejó ciertas mandas para repartir pan a los pobres que llegaran a las puertas del convento. Don Antonio de Mendoza legó ciertas cantidades para obras pías y casamientos de huérfanas. El conde de Coruña don Lorenzo Suárez de Figueroa y su mujer Isabel de Borbón, suscribieron el patronato de la capilla mayor del templo en 1480, aunque este compromiso se zanjó por renuncia de su descendiente Alonso Suárez de Figueroa en 1545.

Los favores reales hacia el monasterio fueron inaugurados por Juan I y luego continuados por su hijo Enrique III, quien ayudó sustancialmente a la construcción del edificio. Tras los Reyes Católicos, que confirmaron y ampliaron las mercedes de sus antecesores, en 1569 Felipe II aceptó el patronato de la capilla mayor que los Jerónimos le ofrecieron y correspondió dando al término, brotando desde ese momento un largo capítulo de favores que el monarca les hizo, a tenor, además, de haber salido de entre sus muros los frailes que habían de dar vida a su más cara realización: San Lorenzo del Escorial. Durante más de 400 años hubo reuniones trienales para elegir el cargo de superior de los jerónimos y de prior de Lupiana en una misma persona. Fue el s. XVI el de mayor esplendor del Monasterio, habitando sus celdas más de 100 monjes dedicados a la oración e investigación, siendo celebre su botica así como sus estudios musicales.

No obstante el desarrollo de las fundaciones jerónimas más cercanas a la Corona española (El Escorial, Yuste, y Guadalupe) hizo languidecer paulatinamente su importancia. La desamortización de Mendizábal, en 1836, obligó a la comunidad a abandonar el Monasterio.

Las innumerables riquezas artísticas del Real Monasterio de San Bartolomé fueron dispersas por toda la provincia: a la actual parroquia de Santiago, algunos restos de la sillería gótica del coro. A las parroquias de Renera y Lupiana fueron a parar numerosos ornamentos, reliquias e imágenes; a ésta última se la donó la reliquia de San Bartolomé, que se veneraba en el monasterio, obra del escultor Gaspar de Ledesma, de 1616. Pero la gran mayoría de las obras que contenía la Casa Madre desaparecieron sin más. El gran archivo, se redujo inexplicablemente, a unas pocas carpetas y legajos que hoy se conservan en el Archivo Histórico Nacional.

Este fue adquirido por la familia Páez-Xaramillo, de Guadalajara, de donde pasó por lazos matrimoniales a sus actuales propietarios, los marqueses de Barzanallana. Todo el conjunto monacal fue declarado Monumento Histórico Artístico el 3 de julio de 1931.


Ya en 1995 en la Cofradía se funda el Grupo de Cargadores del Cristo de la Expiración y se incrementa el número de tambores en el grupo propio de la Cofradía para este efecto formado el año anterior (1994). A partir de ese año, hasta nuestros días, esta Imagen saldrá, acompañada Jueves y Viernes por el Grupo de Tambores, abriendo las procesiones (en cuanto a pasos se refiere) de la Cofradía de la Pasión del Señor.

 

 

 

 

Cargadores. 25 aniversario.

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